PARA COMPRENDER EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO
El gerontólogo orienta sobre los cambios físicos, cognitivos, emocionales y sociales que ocurren a lo largo del ciclo vital, promoviendo una visión positiva y realista del envejecer.
PARA PLANIFICAR UNA VEJEZ ACTIVA Y SALUDABLE.
Se trabajan estrategias personalizadas que integran hábitos saludables, redes de apoyo, proyectos de vida y participación social.
PARA FORTALECER LA AUTONOMÍA Y PREVENIR LA DEPENDENCIA.
A través de la evaluación integral, la estimulación de capacidades y la intervención integral, el gerontólogo favorece la independencia funcional y la calidad de vida.
PARA ACOMPAÑAR A MIS PADRES O ABUELOS DESDE EL RESPETO Y LA COMPRENSIÓN.
El gerontólogo orienta a las familias para mejorar los vínculos, la comunicación y el cuidado sin infantilizar ni sobreproteger.
PARA PROMOVER LA PARTICIPACIÓN Y EL SENTIDO DE PERTENENCIA.
Favorece la inclusión social, la continuidad de roles y la participación en proyectos que mantengan el propósito de ida.
PARA ACOMPAÑAR TRANSICIONES VITALES.
Cambios como la jubilación, el duelo o la reubicación pueden generar crisis; el gerontólogo facilita la adaptación y el afrontamiento saludable.
PARA ASESORAR EN POLÍTICAS Y PROGRAMAS DE ENVEJECIMIENTO, VEJEZ Y PERSONAS MAYORES
Participa en la creación y evaluación de estrategias, políticas y proyectos que garanticen entornos accesibles, inclusivos y sostenibles para las personas mayores.